Conclusiones del I Encuentro Internacional Virtual de Orientación

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Queremos cumplir con el compromiso de difundir las conclusiones elaboradas de forma compartida a partir de las aportaciones de ponentes, moderadores y participantes en los debates de los diferentes Núcleos Temáticos del I Encuentro Virtual Intenacional de Orientación EIVO 2007.

Finalmente las conclusiones fueron recogidas en 33 puntos, repartidas en los 6 núcleos tematicos del Encuentro. Puede consultarlas usted aquí y descargarlas en la página web de la APUOC.

NT1 – Orientación y atención a la diversidad

1. Educar, para y desde la diversidad es un valor, un valor que no siempre ha sido entendido como tal, pero que en la actualidad es uno de los pilares sobre el que se fundamenta el sistema educativo. Educar en, para y desde la diversidad es una obligación del sistema educativo, en su conjunto, y de todos y cada uno de los que formamos parte de él, individualmente.

2. Una adecuada respuesta a la diversidad requiere de nosotros, de los diferentes profesionales a los que la sociedad ha encomendado la educación de sus hijos e hijas, un cierto compromiso personal, humano, vocacional con nuestro trabajo, que incluya una dimensión ética y una concepción humanista de la educación. Poner la atención a la diversidad en el centro de la acción educativa es superar las perspectivas meramente tecnológicas del rol docente y recuperar la idea de que la educación es, ante todo, una forma de relación humana.

3. Pero además de una actitud, unos valores y una voluntad, la atención a la diversidad requiere elementos técnicos, modelos psicopedagógicos explícitos y fundamentados en el conocimiento científico, estos modelos no deben considerarse como algo cerrado y definitivo. Los modelos psicopedagógicos de atención a la diversidad deben ser multidimensionales, incluyendo descripciones procedimentales claras y bien especificadas, formuladas de manera fácilmente comprensible y asumible por los docentes.

4. Es fundamental proporcionar al profesorado una formación teórico-práctica suficiente en los modelos psicopedagógicos anteriormente mencionados. En esta tarea de formación deberíamos de estar implicados tanto los orientadores y orientadoras como el profesorado universitario, formando equipos en los que trabajemos juntos, aunando la actualización teórica y práctica con la investigación en y desde la práctica educativa.

5. Los orientadores y orientadoras hemos de ser puentes entre la investigación de base y la práctica educativa, facilitando el acceso del profesorado al conocimiento psicopedagógico que se va creando y participando en la construcción y (re)construcción de ese conocimiento desde la práctica, mediante asesoramiento colaborativo, una estrategia que requiere de experiencia y que, precisamente por ello, debería llevarnos a modificar la formación inicial, asegurando un periodo de prácticas suficiente bajo la tutela efectiva de colegas experimentados.

6. Por último, para que el profesor en su aula pueda utilizar modelos psicopedagógicos de atención a la diversidad como los aquí propuestos, debemos comprender que la respuesta a la diversidad es una estrategia de conjunto, y por ello, el proceso de orientación debe de favorecer la elaboración de proyectos de centro de atención a la diversidad, en los que se contemplen medidas tanto curriculares como organizativas, que favorezcan la creación de aulas en las que se favorezca la participación de todo el alumnado que encuentra barreras para su aprendizaje. Esta forma de responder a la diversidad es un proceso, una búsqueda continua, no es un estado final, sino un camino que recorre cada escuela de forma particular.


NT2 – Orientación a lo largo de la vida

1. La Orientación debe contemplarse como una función preventiva. Este planteamiento reduce las dificultades en la toma de decisiones del individuo al facilitar la articulación entre su carrera laboral y la conciliación de ésta con el resto de la vida. Por lo tanto, debe proporcionar datos precisos sobre sus posibilidades y requisitos de acceso a la ocupación que en cada caso se ofrece, pues bajo esta perspectiva se facilita la toma de decisiones personales en función de las preferencias, expectativas y posibilidades de cada persona.

2. La Orientación, actualmente, se define como un dominio emergente por interconectar. A lo largo del pasado siglo XX y desde el inicio del XXI, las dificultades sociales, el intento de generar respuestas sociales válidas y el trabajo de entidades y personas vinculadas a lo sociolaboral han ido generando un marco de “redes de apoyo y asesoramiento laboral” que se configuran en un intento de prestar servicios a lo largo de la vida y carrera laboral a la ciudadanía. Su situación en el presente, sin embargo, podría resumirse en las siguientes características:


a.
Desarticulación: las respuestas, programas o servicios que podríamos integrar en este ámbito no constituyen un sistema organizado y con estructura definida propositivamente, sino más bien una gama de actuaciones que comparten metas abstractas Por ello, no se debe desaprovechar las oportunidades, como este encuentro, que articulen los cauces para generar nexos de “identidad profesional” y “social”, y terminar con la línea actual de trabajo que se centra en programas remediadores.

b. Es un dominio precario en sus condiciones profesionales para una buena parte de quienes trabajan en él, pues nos encontramos con contratos temporales, indefinición en los itinerarios para la estabilidad, grandes carencias en formación continua vinculada a las problemáticas cotidianas, ausencia de análisis y medidas específicas en lo referente a salud y seguridad en el trabajo respecto del conjunto de riesgos psicosociales propios de las diferentes prácticas, etc.

3. La Orientación más habitual, se centra en las situaciones de “crisis” (transiciones de estudios hacia trabajo, progresos de carrera o transiciones de trabajo hacia jubilación) y en los modelos de carrera “no normativos” (desempleo, prejubilaciones, conflicto vida y trabajo). Además, se han dirigido actuaciones para “colectivos con riesgo de exclusión social” donde se hace necesario contar con recursos múltiples de formación-socialización-apoyos completos y con un conocimiento claro de los perfiles y culturas de ese colectivo. Pero la actuación orientadora no está acotada, pues están surgiendo “nuevos colectivos y tácticas problemáticas” centrados en las distintas formas de precariedad que aparecen en el mercado de trabajo, como, por ejemplo, el subempleo. Este somero análisis de la diversidad de temáticas nos hace reflexionar sobre la necesidad de sistematización, difusión de la información, o creación de mecanismos de intercambio y desarrollo profesional que aún restan dentro del campo de la Orientación.

4. Es necesario propiciar la formación del Orientador, desde el modelo de Orientación de naturaleza colaborativa, de manera que le prepare para ser agente socio-educativo, planificador y gestor de los procesos pedagógicos.

5. Los orientadores y orientadoras deben incentivar la actitud de aprender a aprender a lo largo de toda la vida laboral, para adaptar las competencias profesionales a los cambios y contribuir al desarrollo personal. Para ello, debe potenciar las competencias culturales derivadas de las movilidades geográficas y mentales: aperturismo crítico, respeto mutuo y tolerancia.


NT3 – Orientación ocio y tiempo libre

1. El ocio, hoy en día, es fundamentalmente EXPERIENCIA. Es un conjunto de emociones, sensaciones, sentimientos...que acompaña al desarrollo de una actividad o una inactividad, en el marco de un espacio concreto (nuestra casa, la calle, un equipamiento público o privado..) y un tiempo disponible.

2. El TIEMPO LIBRE presenta una serie de principios a partir de los cuales podemos orientar nuestras actuaciones:. Es un tiempo no utilitario en la búsqueda de alternativas al consumo desenfrenado de tiempo. Un tiempo liberador, mujeres y hombres libres en el tiempo. Un tiempo ocioso, un tiempo sin tiempo. Un tiempo creativo. Un tiempo de expresión y comunicación, Un tiempo de compromiso social, de formación permanente, de participación voluntaria en actividades de inserción social y de creación de redes de cooperación y colaboración social.

3. Los profesionales de la orientación tiene una misión concreta en los ámbitos de educación no formal. Se deben elaborar materiales y propuestas facilitadoras de una nueva escala de valores para el ocio y el tiempo libre. Las familias y los educadores podrán encontrar ayudas y guías en la orientación de los niñ@s y jóvenes e incluso en los adult@s y mayores ante la diversidad de ofertas. Propuestas para vivir y convivir. Una educación del ocio para unos consumidores críticos. Un Nuevo Yacimiento de Empleo para los orientadores.

4. Si nuestro objetivo es trascender con nuestra obra creativa, producción, programación o difusión, tenemos que recuperar al ciudadano y volver a pensar desde él: qué siente, qué opina y, sobre todo, por qué no nos da su confianza. Parafraseando a Hipócrates “los hombres deberían saber que del cerebro y nada más que del cerebro viene las alegrías, el placer, la risa, el ocio, las penas, el dolor, el abatimiento y las lamentaciones”
5. “Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía”. Si queremos empezar un plan de acción para la orientación en el tiempo libre deberíamos trabajar áreas como:

  • Conocer el grado de participación de los adolescentes, jóvenes y mayores en la actualidad de nuestro barrio, localidad.
  • Analizar el resultado de las experiencias realizadas hasta la fecha en centro, institución o entidad.
  • Determinar el nivel real de demanda cultural y de tiempo libre de los destinatarios.
  • Extraer claramente las motivaciones actuales y sobre ellas ver lo lejos o cerca que estamos de que se produzca el cambio para pasar de la abstención y el pasotismo a la participación y el compromiso.

6. El ocio y el tiempo libre son elementos fundamentales en la estructura social actual y en el desarrollo personal. Por lo tanto se deben garantizar unos principios básicos de universalización, calidad, accesibilidad, etc.

El ocio y el tiempo libre pueden y deben tener cabida en nuestros planteamientos educativos.

Quien tiene la última palabra sobre la utilización de su tiempo siempre es la persona, (niño, joven, adulto), pero debe existir una correcta formación, (formación integral), para el ocio y el tiempo libre y orientación en su gestión.

Las administraciones públicas, sobre todo en el ámbito local, tienen una gran responsabilidad en este ámbito. Se deberían de asegurar planteamientos tales como el de Ciudades Educadoras.

Se deben buscar contextos de ocio y tiempo libre que favorezcan la socialización. Entornos grupales, comunicativos. Por lo tanto, debemos reducir la tendencia a la individualización de estas prácticas, (televisión, videojuegos, )

Los centros educativos pueden ser ejes vertebradores para el ocio y el tiempo libre. Para ello se deben favorecer programas de apertura de centros con sentido, calidad, buena gestión, integrados en la dinámica educativa, etc.

NT4 – Orientación para la mejora de la convivencia

1. La organización jerárquica y formalista de muchos centros educativos puede ser útil para ocultar los conflictos o para favorecer la derivación de los problemas de convivencia a otras instituciones y agentes, pero difícilmente ayuda, de un modo educativo, a regular o resolver los conflictos.

Si el problema de convivencia sólo se considera responsabilidad de determinados profesores afectados y del Equipo Directivo del centro, o la única solución que se da es la aplicación formal de la normativa vigente, se está facilitando el enquistamiento y agravamiento de la situación. Resulta necesaria otra concepción de la organización del centro que favorezca la convivencia democrática, una concepción que ha de basarse en el trabajo en colaboración y la participación: si, un amplio sector de la comunidad educativa no colabora, no comprende los objetivos de convivencia que se quieren conseguir, la experiencia está abocada al fracaso.

La participación tiene el valor de comprometer a la comunidad educativa en el cumplimiento de acuerdos fundamentales como los relativos a las normas de convivencia, pues sólo si han sido elaboradas mediante la colaboración y la cooperación de la comunidad educativa vincularán a todos en su cumplimiento. Pero esta participación no ha de tener un carácter meramente instrumental (para conseguir que se haga lo que los profesores o el Equipo Directivo quiere), ha de ser un valor fundamental en la vida escolar para que, como decía anteriormente el centro como organización y como cultura eduque a ciudadanos tolerantes y cívicos.

Para ello la colaboración de las familias es fundamental a la hora de propiciar los comportamientos favorecedores de una buena convivencia en la escuela.

2. Para que las comunidades de aprendizaje y de convivencia, como son los centros escolares, se orienten hacia un clima positivo en el que aprender conviviendo, debemos poner en marcha una secuencia de acciones que desde el currículo, la organización escolar, el estilo docente, las relaciones personales, la comunidad local y la administración educativa, contribuyan a hacer realidad la mejora de la convivencia en nuestros centros educativos.

Veamos algunos ejemplos: Incorporación de la convivencia a la acción tutorial, diálogos con el grupo, entrenamiento en habilidades sociales, estrategias de resolución de conflictos, entrevistas y colaboración con las familias, políticas municipales de juventud y ocio, publicar y dar a conocer materiales sobre mejora de la convivencia y difundir experiencias y buenas prácticas y por último garantizar la existencia de profesionales de la orientación y la intervención social en los Institutos y Colegios con mayor problemática.

3. Mejorar la convivencia en los centros escolares, implica necesariamente tener vivencias en común, con palabras, con gestos y con una gran dosis de buena voluntad. Vivir al lado de otros no siempre es fácil y las sociedades de todos los tiempos han desarrollado normas para que se obliguen a vivir en convivencia. En nuestros centros escolares, existen multitud de normas y leyes, en las que a veces los propios escolares se pierden o bien las traspasan por no querer limitaciones y máxime si son impuestas y no elaboradas por ellos mismos, por tanto, hay que orientar en la formación razonable de que convivir es “vivir con” y para ello es necesario educar a diario en valores y especialmente en la empatía.

4. En el ámbito del aula, los procesos de aprendizaje académico y las relaciones sociales están íntimamente relacionados, de manera que resulta difícil separar unos de otros. Intentar hacerlo es artificial e infructuoso, de modo que la mejora del clima de convivencia del grupo-clase y la asunción de normas para la convivencia no se puede relegar a un horario y una tarea específica de sesiones de tutoría: es necesario vincularla al trabajo diario y la actividad académica. El trabajo colegiado del profesorado, y especialmente el del equipo docente que imparte clase a los mismos alumnos, es necesario para adoptar acuerdos sobre los comportamientos de los alumnos, sobre la manera de relacionarse con ellos y de entender la actividad académica en el aula. No olvidemos que el profesor es determinante para el clima de convivencia que se viva en el aula, influyendo, de uno u otro modo, en la creación del grupo de iguales, en las relaciones entre los alumnos, de éstos con el profesorado; y en definitiva, en sus actitudes ante lo escolar.

La mejora de las relaciones personales y la convivencia ha de plantearse desde una perspectiva de centro. Conseguir un adecuado clima de convivencia con los alumnos ha de ser parte de la tarea por conseguir un adecuado clima de convivencia en la comunidad educativa. La importancia de las decisiones y las medidas que se toman en el centro (desde el modo de distribuir a los alumnos por clases, a la utilización educativa de las actividades extraescolares o a la manera de actuar ante el incumplimiento de las normas de convivencia) son determinantes de muchos de los problemas que luego pueden ocurrir en clase.


5. Una de las respuestas que se está dando, en diferentes países, en línea de lo que venimos exponiendo en nuestras conclusiones sobre la convivencia en los centros educativos; son las Comunidades de Aprendizaje. Dentro de los centros educativos ( a nivel mundial) que consiguen éxito, es decir, que logran aumentar el aprendizaje y superar el fracaso escolar a través de una mayor participación y solidaridad, están las Comunidades de Aprendizaje: escuelas que, al abrir sus puertas a los miembros de la comunidad, se transforman en Comunidades de Aprendizaje, dando una respuesta educativa igualitaria a la actual transformación de la sociedad industrial en la sociedad informacional. En este proceso, el aprendizaje cada vez depende menos de lo que ocurre en el aula y cada vez más de la correlación entre lo que ocurre en el aula, el domicilio y la calle.

NT 5: Orientación y sociedad de la información.

1. Con el desarrollo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) se originan nuevos retos tanto para los profesionales de la orientación como para la profesión y las organizaciones profesionales. Entre otras cosas, la utilización de las TIC facilita la conexión y el establecimiento de redes profesionales entre los orientadores.

2. La utilización de las TIC en los procesos de orientación requiere una definición previa del modelo o los modelos aplicables en cada caso, unas nuevas destrezas y funciones de los orientadores y unas actitudes y competencias de los que participan en el proceso de orientación, no ya como meros receptores sino como partícipes activos en la gestión orientadora. A los roles, funciones y modelos de intervención tradicionales, deben sumarse otros más acordes con el uso de las TIC, como es el papel de mediador que orienta y ayuda en el magma de datos e información de Internet.

3. Una importante dificultad social para generalizar el aprovechamiento ventajoso de las TIC en la orientación es la brecha digital que, en razón de circunstancias sociales y económicas, impide el acceso de grandes masas al uso avanzado de la tecnología.

En el orden formativo, se apunta la implantación curricular multidisciplinar de las TIC, desde las primeras etapas de la escolaridad obligatoria. Ello significa dotar necesariamente de recursos e infraestructuras a los centros educativos.

Esta medida orientada a la "alfabetización digital", debe complementarse con medidas socioeconómicas de gobiernos, entidades financieras y empresas informáticas para superar las barreras de esta índole.

La brecha digital cobra un carácter particular en las personas con algún tipo de discapacidad, física, psíquica o ambiental que les supongan dificultades para navegar por la web. De lo contrario, la brecha digital (y en consecuencia, las TIC) en lugar de acercar, dividirán más a los diversos sectores sociales.

4. En relación con la alfabetización digital, los agentes sociales y educativos deben incidir en las siguientes dimensiones:

· instrumental: dominio de la tecnología

· didáctica (de aprendizaje): en la gestión colaborativa del conocimiento

· moral: con determinados valores y actitudes, que tienen que ver con la solidaridad, generosidad y honestidad intelectual

· política: situando a las TIC en el entorno social, cultural y político adecuado, al no tratarse de instrumentos neutrales.

En cualquier caso, se trata de identificar las responsabilidades y los retos educativos para promover una mayor justicia social y progreso democrático.

5. Las TIC, mediante una utilización adecuada y avanzada, constituyen unas herramientas poderosas para promocionar la formación profesional y la inserción laboral de la mujer, ya que le permite alcanzar una formación, unas esferas y sectores que difícilmente pueden alcanzar.

NT6. - Orientación Universitaria

Durante unos días las personas que hemos participado en el Grupo de Debate: Orientación Universitaria, hemos aportado visones diversas, en función de nuestros intereses y experiencias. hemos hablado de la palpable falta de información específica y de orientación de muchos de los jóvenes que entran a formar parte, cada año, de la familia universitaria. Hemos hablado también de la falta de programas o actividades de acogida y de adaptación a los estudios universitarios (algunos profesores han expresado la “percepción certera” de que los universitarios nuevos parecen cada vez más jóvenes, lo que quiere decir más inmaduros o infantilizados, en definitiva más perdidos). Hemos hablado también de la necesidad de prestar una atención específica a los diversos procesos de transición, antes, dentro y después de los estudios universitarios.

Hemos constatado que, en general, desde la Universidad, se acepta lo poco que se hace en materia de Orientación y la necesidad urgente existente de diseñar programas y actuaciones concretas en este campo.

Por todo ello, podemos a modo de conclusión, exponer los siguientes puntos:

1. Se valora como importante y necesaria una mayor comunicación entre los IES y las Universidades, y entre estas y el mundo de la empresa. Debido a los cambios estructurales del mundo de la empresa y del mercado de trabajo, (variedad, especificidad, movilidad), es importante la existencia de una conexión sistematizada y ordenada entre el mundo de la formación y el mundo del trabajo, para, así, coordinar mejor las expectativas personales, las posibilidades sociales y las necesidades del mercado.

2. Se valora como urgente la implementación de servicios y programas de Orientación Universitaria. No podemos permitirnos la desolación del panorama de la Orientación Universitaria y dejar a la casualidad o causalidad incontrolada, el hecho de la existencia de universitarios que no saben o tienen enormes dificultades, en realizar una transición adecuada al mundo del trabajo.

3. Para poder realizar toda esta labor, labor en la que tiene que estar implicada toda la Universidad, a parte de la existencia de especialistas específicos en Orientación, sería necesario diseñar planes de formación en Orientación, para el conjunto de profesores y profesoras universitarios e introducir en el curriculum universitario la Orientación Personal y Profesional.

4. Dentro de un mundo global y globalizador como el que estamos viviendo, teniendo en cuenta la interrelación e interdependencia de todos los fenómenos, económicos, políticos, culturales y sociales, se valora del todo necesaria la creación de una Mesa Sectorial Virtual de Orientación, donde los distintos especialistas y profesionales de la educación, del mundo del trabajo y de la política, pudieran intercambiar criterios, ideas, programas, actuaciones, experiencias, con el fin de proporcionar a los centros, tanto de formación como de trabajo, medios específicos para coordinar mejor las transiciones de las personas: formación-trabajo, trabajo-trabajo,...

Marzo de 2007

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Por favor, solucione el problema matemático anterior y escriba el resultado. Por ejemplo, si el problema es 1+1 escriba 2
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