Barato, barato ha salido conseguir plaza por concurso de traslados en el Departamento de Orientación del IES Cardenal López de Mendoza de Burgos. Con solo 17 puntos una compañera ha obtenido destino en uno de los centros de más rancio abolengo de la ciudad. Algo que ya quisieran para sí los profes de historia, inglés, matemáticas o cualquier otra asignatura que trabajan en centros de la provincia y que llevan años viajando a diario en espera de poder entrar en la capital.
Y es que trabajar como orientador u orientadora en un macrocentro de más de 1200 alumnos, sólo y con 6 horas semanales de docencia -que pueden llegar a 9 en muchos casos- no resulta nada apetecible ni siquiera para los profesionales más curtidos y con más experiencia.
Alguien debería reflexionar sobre esto; entre otros los directivos de los propios centros y los responsables de la administración educativa. También los responsables de nuestra Asociación a nivel regional, más preocupados por salir en la foto con los gobernantes que por reivindicar mejoras en la orientación y las condiciones de trabajo de los profesionales.


