Los retos de la COPOE
Desde hace una década todas las Comunidades Autónomas (CA) tienen transferencias educativas, incluso parte de ellas desde bastante tiempo antes. Lo que iba a ser un modelo de gestión del sistema educativo cercano al ciudadano, se ha convertido en una deriva particularista, donde cada comunidad tiene su modelo y reproduce un esquema “a su aire” de “miniMEC”. El propio MEC al que se imita (o como se llame ahora el engendro) ni armoniza, ni supervisa en casi nada a las CA, dejando a la mereced de los gobernantes locales la calidad del servicio, salvo los mínimos o máximos que marca la ley.
El caso de la orientación educativa es pavoroso; remito a los lectores a los trabajos de Juan Antonio Planas sobre los diversos modelos de orientación en la Ed. Obligatoria en nuestro país, estado, “taifal”, nación o monstruo leviatán (cada uno que elija). Esta deriva de modelos y ratios (de inversión) hace que hoy no sea comparable la atención y seguimiento del alumnado y las familias en las diversas CA. La LOE es un claro ejemplo de que el estado central se desentiende del modelo de atención a la diversidad y orientación, sin valorar la importancia que tiene para los ACNEAE, que recibirán servicios de 1ª, 2ª y 3ª, según donde residan. La retórica de la ley como: las autoridades educativas favorecerán…proporcionarán…bla, bla, no sirve de nada. Programas como el PROA no dejan de ser estrategias parche (de inversión finalista, cuando había dinero), sin una idea clara de cómo fomentar estrategias de calidad en los centros educativos.
El resultado es que las experiencias profesionales son diferentes, así como los modelos de intervención e incluso los propios salarios. En este estado de cosas es cada vez más complicado compartir experiencias, salvo las puramente formales más cercanas a los ámbitos académicos y universitarios. Como anécdota, para finalizar, un compañero que se trasladó de Canarias a Aragón (a un EOEP), ha estado confundido y sorprendido de las diferencias entre su trabajo en las “Islas Afortunadas” y en Zaragoza.
Un gran reto de la COPOE es favorecer la difusión de experiencias y buenas prácticas desde todas las comunidades, que puedan servir para que las CA más “abandonadas” tengan referentes serios y dignos, por donde instigar a sus responsables políticos. Un saludo.


