La clase perdedora
La clase perdedora - [El Pais Educación] El Informe Pisa dice que el estatus socioeconómico del alumno es lo que más incide en sus resultados, no las leyes ni la financiación. Los alumnos de padres sin estudios tienen 20 veces más riesgo de fracaso. Pero hay quien resta valor a estas conclusiones: que si yo tengo un alumno que..., que si yo soy de familia tal pero ..., que si Cenicienta se casó con un príncipe... En fin, lo de siempre.
falta algo
saludos compañeros,
efectivamente el artículo confirma algo que todo el mundo por lo menos intuye. sin embargo, y solo desde mi punto de vista (no me avala ningún estudio) falta algo más para explicar el éxito académico. Creo que además del estatus socioeconómico de la familia es también muy importante el "nivel sociocultural" o el "nivel socioeducativo" entendiendo por tal el nivel de estudios de los progenitores y la valoración que estos transmiten a sus hijos con respecto a la importancia de la educación, la enseñanza y la cultura.
Cada vez son más fecuentes en nuestros centros (a menos yo lo percibo así) que familias bien situadas socioeconómicamente se encuentran con situaciones de fracaso escolar persistente. El ya comentado "lo importante no es que la familia se preocupe, sino que se ocupe de la educación de sus hijos".
Un abrazo
Hola Fidel. Tienes razón,
Hola Fidel. Tienes razón, hay familias modestas que hacen enormes esfuerzos por educar a sus hijos y valoran la educación, al estilo de como se hacía en los años sesenta y setenta (como muchas de nuestras madres, las amas de casa, que tanto han hecho por la educación de toda una generación).
Hay familias con dinero que trabajan los dos y delegan en quien pueden; son de los que llegan tarde a casa, todo lo hacen rápido, hay estrés, ansiedad; si además los mal crian...no te digo nada. La educación pasa a un segundo plano (aunque estén en "buenos colegios"), cuando los niños llegan a la secundaria quizás sea demasiado tarde para algunos. Un saludo.





Todos sabemos, por
Todos sabemos, por experiencia, lo que viene a decir el artículo. Las clases medias piensan (en general) que en los concertados se encuentra la diferencia que ayudará a sus hijos a progresar. La clase obrera es algo más conformistas en general y, si sus hijos no superan las dificultades del sistema se desaniman pronto, porque su nivel cultural y económico no les permite apoyar a sus hijos como quisieran, cuando quieren, claro. No digamos nada de las familias inmigrantes (salvo excepciones). Todo el mundo quiere lo mejor para sus hijos, pero una cosa es querer y otra es hacer o poder.
La prevención del fracaso empieza en la ed. Infantil, allí habría que generar una dinámica diferente para que escuela y padres se entiendan, apoyen y se comprometan en un proyecto educativo común (y no hablo de colaborar en el carnaval). En primaria lo importante es que las dificultades no se cronifiquen y los niños tengan hábitos positivos, para ello hay que invertir mucho más y evitar los centros guetos. En secundaria que todos tengan expectativas positivas es complicado, también lo es motivarles y ayudarles a saber estudiar, además los entornos son importantes, en determinados barrios no se ve salida y ahora con la crisis ni te digo.
En la ed. pública un centro de barrio de clase media tiene, más o menos, los mismos medios que un centro de mayor diversidad de barrio “pobre”. Yo no digo que tengan que invertir 20 veces más, pero hay que estructurar dinámicas diferentes y ambientes de aprendizaje más globales, a la vez que se atiende a los niños con procesos más individualizados.
El artículo dice ,de alguna manera, que por mucho que se invierta las cosas no cambiarán fácilmente, pero sin inversión las cosas pueden ir a peor, lo que hay que saber es qué necesitan esos niños de clase obrera no cualificada. Posiblemente sean programas integrales y no sólo educativos, pero sin mejorar la calidad de los colegios de esos barrios es imposible, y la calidad es dinero, sin duda, aunque no sólo dinero.